Coloca el glande en tu boca, localiza el condón con la lengua y colócalo en la punta del pene. Comienza a desenrollarlo con los labios y la lengua mientras acaricias el tallo del pene con la mano. Con cuatro o cinco lengüetazos tienes bastante; puede que él note una sensación de presión pero si sigues acariciándolo con la boca no identificará la sensación.
Evita que los pelos se enreden en el condón o en la boca acariciándolos hacia abajo con una mano mientras te vas metiendo al pene cada vez más profundamente. Sácalo de la boca y pasa la lengua por el escroto y cosquillea con la lengua el pliegue que llega hasta el ano, vuelve hacia atrás con la lengua y sigue lamiendo el tallo del pene hasta el glande, cuando notes los jadeos de tu amante toma su mano y ponla sobre tu cabeza para que con su movimientos te vaya marcando el ritmo, es este un consejo muy importante porque no todos los hombres son iguales, cada uno tiene su propio ritmo y, a veces, no se atreven a marcarlo por delicadeza.
Los penes más largos son fáciles de manejar manteniendo una mano aferrada a la base del pene y moviéndola al mismo ritmo que la boca. Es importante conservar la mano y el pene lubricados con saliva para que el efecto de deslizamiento sea mayor. Aunque uses la mano derecha para acariciar procura mantener el condón en su sitio con la mano izquierda, esta postura también ayuda a que el pene no penetre demasiado en la boca hacia la garganta porque esto puede producirte arcadas.
Veamos algunas técnicas:
-El toque de la mariposa: Pasa la lengua por el frenillo rápidamente, si quieres puedes apretar un poco más con la mano que con la boca, procura en todo momento mantener los dientes debajo de los labios para que no rocen la delicada piel del glande.
-La mamada: Para ella puedes sostener el pene dentro de la boca y cerrar los labios sacando todo el aire y presionándolo con la lengua hacia el paladar como cuando se mama, moviendo la lengua arriba y abajo del frenillo.
-Chupar la fruta del mango: Métete la mitad del pene en la boca y chúpalo vigorosamente. También puedes hacerlo sólo con el glande.Cuando notes que la respiración de tu amante se hace más rápida o sus movimientos te indican que esta apunto de orgasmo retrásalo haciendo copa con los dedos y tirando lentamente de los testículos. (Entérate antes porque a algunos hombres no les gusta que les estiren de los testículos).
-Escalofríos deliciosos: Si no has usado condón, porque estás seguro de tu compañero, puedes sacar el pene de tu boca y soplar sobre él, o enfriarte la boca con un cubito de hielo y luego acariciarle con la lengua fría en el frenillo. Si te llenas la boca de coca cola o de gaseosa y luego rocías el pene de tu amante, el notará una sensación chocante, espumosa y deliciosa. Si notas que tiene dificultades para alcanzar el orgasmo, lubrica tu dedo índice y méteselo en el ano, masajeando suavemente su próstata; la notarás porque es como una almohadilla pequeña. También puedes masajearle por encima del vello púbico cuando le notes a punto.
-Tragar semen: Si te gusta tragar el semen, tómalo en la boca y trágalo junto a su oreja le encantara oír como lo haces. Si no te gusta, dile que te avise delicadamente, saca el pene de tu boca y continúa estimulándole con la mano hasta que se produzca la eyaculación.
Ten a mano pañuelos de papel y límpiale amorosamente. Si has usado condón, retíralo con cariño, haz un nudo fuerte y tíralo al cubo de la basura, nunca al servicio. Y no te olvides que TRAGAR EL SEMEN SE CONSIDERA UNA PRÁCTICA DE ALTO RIESGO PARA EL CONTAGIO DEL SIDA.
Todos tenemos pequeñas perversiones inofensivas, ¿te atreves a contarnos la tuya?


